miércoles, 16 de enero de 2013

Capítulo 11: Culpa - Agosto 7.2011

Capítulo 11: Culpa



Si fue el primero en enterarse fue por dos motivos, primero porque se comunicaba casi a diario para saber cómo iba la investigación y segundo, porque en ese momento era el más cercano a Camus. Desafortunadamente para Shura, al ser el primero en enterarse, fue designado casi automáticamente para ser quien se encargara de informarle al francés al respecto.



                   - No sé cómo decirle… - musitó Shura después de algunos minutos de silencio.


                   - ¿Qué es lo que le tienes que decir? – preguntó Kanon, había querido cuestionarlo desde que se habían visto, pero al notar la expresión seria de Shura, no encontró el valor.


                   - Jamás podrá volver a caminar – Kanon se preocupó, sabía tan bien como Shura, que en el fondo, Camus pensaba que le encontrarían solución al problema.


                   - Pero… tiene que haber algo… Athena puede hacer algo… - Shura negó con la cabeza.


                   - Y es mi culpa… ¡¿cómo le voy a decir que si está así es por mi culpa?! – miró hacia la nada.


                   - Shura… le pudo pasar a cualquiera, es decir, si Saga y los demás están bien es porque ustedes les dieron mucha información. Ustedes iban sin saber qué se iban a encontrar… no es tu culpa.


                   - No lo entiendes… Esa… cosa absorbía la energía, ¿sabes… sabes por qué no los atacó a ustedes cuando los mandó el patriarca?


                   - ¿Por qué? – preguntó con voz muy baja.


                   - Porque ninguno de ustedes era fuego… o tierra… - dijo eso último decepcionado.


                   - ¿Eso qué tiene que ver?


                   - La cosmoenergía que tenemos está influenciada por nuestra constelación – Kanon asintió – y también por nuestro signo zodiacal… - Kanon lo observó como si le estuviera diciendo algo demasiado obvio pero que no lograba comprender – Es como… por ejemplo… Hyoga, a pesar de que su constelación es el Cisne, es Acuario, y un día ocupará esa casa en el lugar de Camus. Esa cosa, por algún motivo solo puede absorber la cosmoenergía de los signos de fuego y tierra…



Todo había comenzado en Asgard, habían encontrado, mientras realizaban una investigación de campo, una criatura encerrada en una esfera de hielo, les pareció muy curioso que se tratase de una esfera y no de otra figura más amorfa, era como si alguien la hubiera puesto ahí, era muy pequeña, apenas del tamaño de una pelota de baseball. Intentaron derretir la esfera, pero fue imposible, no parecía real, incluso pensaron que se trataba de alguna broma y no le dieron mucha importancia hasta que días después, cuando entraron a una cueva de magma, la esfera comenzó a derretirse y la criatura cobró vida, se acercaron a ella con curiosidad y la criatura absorbió su energía haciéndose más grande.



Uno de los dioses guerreros, Hagen, llegó a la cueva pero era demasiado tarde, solo uno de los científicos quedaba con vida. Intentó atacar a la criatura que ahora era del tamaño de un humano, pero cada uno de sus ataques eran repelidos por ésta, a decir verdad, parecía como si éstos solo incrementaran su poder. Otro de los dioses guerreros, Siegfried, llegó a auxiliar a Hagen que se encontraba acorralado, y fue cuando la criatura comenzó a desarrollar tentáculos y apresó ambos brazos de Siegfried, dejándolo inmóvil.



                   - Por eso no apareció cuando fuimos D.M., Milo y yo… y es por eso que los ataques de Mu y Shaka no funcionaron… Pero… encontrarán una solución… tal vez no sea pronto pero… - apreciaba el optimismo de Kanon, pero esa era otra de las cosas que también tendría que confesarle a Camus.



Al investigar el tentáculo de la criatura, descubrieron que ésta secretaba una especie de ácido, no pudieron determinar su origen, pero aparentemente obstruía el flujo de cosmoenergía, deteriorando poco a poco los nervios de la persona, además, era una sustancia termoactiva, así que aquel día que estaban en la cueva, cuando Shura abrazó a Camus para protegerlo del frío, tan solo hizo que la sustancia se mantuviera activa más tiempo, causando mayor daño al cuerpo del francés. En el caso de Siegfried, el hecho de haber permanecido tanto tiempo dentro de la cueva de magma fue lo que hizo que la inmovilidad de sus manos se prolongara.



                   - ¿Y qué hay de la cosa roja? ¿Descubrieron algo?


                   - Solo que es un alucinógeno que se absorbe rápidamente, su efecto depende de la cantidad suministrada, por eso hubo una gran diferencia en cómo te afectó a ti y en cómo le afectó a Camus, él apenas si rozó esa sustancia con la punta de los dedos – Kanon sonrió, tenía que aceptar que una de las mayores diferencias entre el francés y él sería siempre la impulsividad, Camus podía ser borde y decir cosas sin pensar a veces, pero nunca dejaría de ser precavido, en cambio Kanon actuaba antes de pensar, él no hubiera sido capaz de apenas rozar la sustancia, él tenía que sentirla en toda la extensión de su mano, arrastrando a Shaka después hacia la misma desagradable experiencia.


                   - No fue tu culpa – insistió Kanon al ver al español muy abatido – Habla con él, lo va a entender…



La mano de Kanon sobre su hombro lo reconfortó, sintió de pronto que quizá todavía tenía esperanza, que las cosas no estaban tan mal y que a final de cuentas todo se arreglaría. Sin embargo, cuando fue a hablar el francés recibió la única respuesta que no esperaba.



                   - Vete – musitó sin verlo a la cara. Shura había esperado que se enojara, que le arrojara algún objeto o que le gritara, pero el francés se veía tan ausente que no pudo más que hacerle caso.



***



                   - ¿Y bien? – preguntó Kanon, estaba esperando con impaciencia en el templo del de capricornio.


                   - Me pidió que me fuera – musitó.


                   - ¿Qué? - Kanon en verdad no podía creerlo – ¿Te dijo algo más? – Shura negó con la cabeza - Iré a hablar con él…


                   - Espera… no tiene caso, ¿qué le vas a decir?


                   - No sé… todavía…


                   - Esto estuvo mal Kanon, desde el principio, jamás… jamás debí interferir en su relación con Death Mask… y… al ofrecerme a cuidarlo… - comenzaba a faltarle el aire – tan solo… tan solo consigo que se moleste cada vez más y… - Kanon lo abrazó, siempre tuvo la idea de que Shura era de los más fríos, siempre había pensado que carecía de sentimientos o algo por el estilo y que por lo tanto nada le afectaba, así que lo conmovió demasiado el verlo así, tan triste – Iré a hablar con Shion, le diré que ya no me encargaré de cuidar a Camus…



Continuará…

No hay comentarios:

Publicar un comentario