Capítulo 1: La nueva adquisición
El mercado solía abrir todos los días
de la semana desde muy temprano. El día último y el primero de cada mes estaban
destinados exclusivamente a la venta de esclavos, los compradores eran gente
acomodada, algunos pertenecían al Senado o tenían alguna posición importante en
el gobierno.
Saga caminó despacio con el más joven
de sus sirvientes cubriéndolo del sol con una sombrilla. Su guardaespaldas
llevaba consigo una lista de los precios de todas aquellas personas, y de
antemano sabía cómo era que habían terminado siendo esclavos.
-
El número 32.
- ¿Qué lo hace tan especial? –
preguntó el gemelo después de verlo tan malherido y saber que tenía el precio
más alto.
-
Era general de un ejército español – Saga no parecía sorprendido.
-
¿Era bueno?
-
Sí, no había perdido ninguna batalla… hasta hace tres semanas.
El gemelo se acercó al esclavo, su
cuerpo estaba lleno de heridas y la sangre se había mezclado con la tierra del
suelo haciendo que se viera aún más sucio.
- Despierta – dijo el mayor
moviéndolo con la punta del pie pero el español apenas si abrió los ojos – Está
muriendo, ¿no crees?
- Podríamos negociar el precio,
esperar a que sanen sus heridas y ver qué tal pelea.
-
No. No me gusta regatear - no era propio de su clase.
Hizo una seña y otro de sus
acompañantes se encargó de cerrar el trato con el mercader. Hizo más compras
ese día a pesar de lo aburrido que le parecía todo aquello.
***
Shura despertó varios días después en
una celda, uno de sus pies estaba encadenado al suelo y su cuerpo había dejado
de arder en fiebre. Apenas si recordaba lo sucedido, había imágenes que
cruzaban por su mente pero no estaba seguro del todo. A su lado se encontraba
otro joven que, al parecer, había estado cuidando de él.
- ¿Tte… - Camus tomó aire intentando
concentrarse en las palabras – s… sientes… m… mejor? – tartamudeaba y tenía un
acento que hacía difícil comprender lo que decía.
Aioria, quien también se encontraba
en la celda se burló del francés haciendo que éste tan solo bajara la cabeza,
de cualquier forma estaba acostumbrado a las burlas. Así había sido durante
toda su vida.
- ¿Dónde estamos? – preguntó el de
capricornio, y luego se dio cuenta de que tenía ambas manos amarradas con una
gruesa cuerda.
- Bienvenido a tu nuevo hogar…
Español… - Aioria se acercó y pateó con fuerza a Camus cuando pasó a su lado.
- Ahh… - se quejó el francés pero no
hizo nada por defenderse. En los pocos días que llevaba ahí había aprendido a
no meterse con nadie, en especial con el león.
- ¡¿Cuál es tu problema?! – le gritó
Shura encarándolo pero Aioria no hizo más que reírse.
-
Já, no me digas que vas a salvar a la niñita tartamuda…
- Discúlpate… - le ordenó, y a
cambio, Aioria se acercó amenazante hasta el francés.
Shura no tuvo que pensarlo antes de
echársele encima. Estaba en desventaja porque Aioria tenía libertad de
movimiento en la celda, pero aun así se las arregló para colocarse atras de él
y poner la soga de sus manos contra el cuello del griego.
- ¡Aghhh! – se quejó el león, y usó
todas sus fuerzas para hacer un espacio entre las muñecas del de capricornio y
su cuello, y luego le dio un cabezazo que hizo sangrar al español.
Camus no sabía qué hacer. Afuera, en
las otras celdas, los demás esclavos comenzaron a gritar el nombre de Aioria
quien al parecer era muy popular entre ellos.
- ¡Silencio! – de pronto las voces se
fueron apagando aunque Shura no lo notó. Estaba sobre el cuerpo del castaño golpeándolo
incansablemente - ¡Ya basta! ¡Español! – Death Mask se acercó, y ante la desobediencia
del de capricornio le azotó la espalda hasta que le hizo perder el equilibrio -
¿Cuánto tiene que despertó? – le preguntó a Camus.
- Ah… Ah… - intentaba concentrarse
pero el nerviosismo solo empeoraba su problema.
- Olvídalo… - le dijo el italiano con
fastidio, por algún motivo el francés no hacía más que despertar su desprecio,
su sola presencia le fastidiaba - ¡De pie! – ordenó, y Aioria se levantó con
dificultad.
Shura observó la puerta de la reja
abierta, e intentó escapar quitándole la espada a Death Mask mientras éste
revisaba las heridas del león. No llegó muy lejos. Afuera estaba Aldebarán, y
bastó un simple golpe de éste para dejarlo inconsciente.
Despertó un par de horas después y no
pudo evitar sonreír ante su suerte, le parecía que la escena se repetía, ahí
estaba otra vez Camus a su lado, como si hubiera estado cuidando de él. La
diferencia era que ahora el español estaba de rodillas, con las manos atadas
con una cuerda amarrada a la viga del techo, y el francés tenía nuevas heridas
en el rostro.
-
L… Lo… ss… si..sient..to.
-
¿Qué te pasó?
-
Nn..nada…
Saga se encontraba a unos cuantos
metros de distancia, había estado ocupado así que fue hasta esa mañana cuando
tuvo oportunidad de visitar a sus nuevos esclavos. Iba celda por celda, los
observaba y luego decidía su destino, si serían guerreros, gladiadores, parte
de la servidumbre o para algún otro propósito.
-
¿Por qué está amarrado? – preguntó al llegar con Shura.
- Inició un altercado con Aioria –
respondió Death Mask – y luego intentó escapar – la melodiosa risa del gemelo
resonó en la celda.
Lo observó muy de cerca, el español
tenía la quijada tensa aunque la espesa barba casi no dejaba apreciar sus
facciones. Su cuerpo era como una escultura y en sus ojos brillaba el deseo de
libertad. Los largos dedos de Saga se pasearon por el abdomen del español,
acariciando dolorosamente sus heridas.
- ¿Qué te hizo perder la batalla? –
preguntó con verdadera curiosidad, pero el español tan solo escupió en su
rostro como respuesta - ¡Insolente! – gritó con furia y luego lo abofeteó haciendo
que escupiera algo de sangre.
Death Mask puso la punta de su espada
en el cuello del español y éste sonrió. No le temía a la muerte.
- Espera… dejemos que pelee… algo se
podrá recuperar con él – dijo, aunque ahora pensaba que el precio pagado por el
español había sido en extremo alto – En el mejor de los casos será comida de
leones.
-
¿Y éste? – preguntó el italiano señalando a Camus.
Saga lo miró, si mal no recordaba se
trataba de un joven que había sido esclavo toda su vida. Lo había comprado
seducido por el precio que tenía, el tercero más alto, para ser un simple
esclavo eso era mucho así que supuso que debía ser bueno en algo y sospechaba
en qué.
- No parece guerrero, tardaríamos
años antes de que pudiera ser la mitad de bueno que el resto… - dijo el gemelo
para sí mismo – Déjaselo a Kanon… Que haga lo que quiera con él.
El italiano obligó a Camus a salir de
la celda. Pasaría algún tiempo antes de que Shura lo volviera a ver y ni
siquiera pudo preguntarle su nombre.
Continuará…
Anónimo19 de diciembre de 2012 17:39
ResponderEliminarolaaaa, me gusta tu fic, pinta interesante, y si emparejas a camus con milo lo adorare, saludos! :D
Jade&Argen19 de diciembre de 2012 18:53
EliminarHey! Graciaaaas, que alegría que te guste. Y AHHH, me ha hecho feliz que hicieras la sugerencia de Camus y Milo, me venía rondando la idea por la mente, pero pensé que a lo mejor les cansaba que los pusiera como pareja en todos los fics que he escrito.
Mil gracias por pasarte por este blog =) Cuídate mucho, nos vemoooos!
Anónimo24 de diciembre de 2012 03:50
ResponderEliminarNo hay un papel mejor para Saga que de un amo altivo y dominante, en el mercado de esclavos su soberbia era perfecta. Como no hay una mejor descripción de Shura de que prefiere romper en lugar de curvar. Mi cerebro hierve de ideas de quien curvará ... como Saga será capaz de romper la obstinación y la arrogancia de lo español. Dominante-dominante es extraordinario.
Me gustó Camus cuidadoso con Shura y atento con Aioria. Me encantó el personaje de Shura en defensa de lo que ayudaron y deseaba golpear Aioria.
Nadie tiene el mejor perfil para el cuidado de esclavos que DM. Yo creo que el ha nacido con un látigo en la mano y no puedo imaginar su relación con Shura - Debe salir chispas.
La parte en la que Shura colisiona con era divertido - Creo que se chocara contra el muro hubiera sido preferible.
Conclusión perfecta. Para otras parejas: Tengo una Saga - Shura no se puede pedir nada más - para mí el más extraño y extravagante, mejor.
Joana
Jade&Argen30 de diciembre de 2012 09:31
EliminarHey!
Yo también pensé que era el papel perfecto para Saga, y casi de inmediato me imaginé a Shura de esclavo, porque es fuerte, y justo. Y sí, el gemelo tendrá que esforzarse bastante porque el español es un tipo duro.
Fíjate que entre más pensaba en este fic, más iba creciendo el papel del personaje de Aioria, el león tiene sus motivos para comportarse de esa forma, pero se verá después.
Aw, de Camus fue imposible no ponerlo, me gusta muchísimo. Y del italiano, tienes razón, su relación con Shura será MUY complicada.
Bueno, mil gracias por tomarte el tiempo de leer este fic y dejar tu comentario! Cuídate mucho, nos vemoooos!
Anónimo27 de enero de 2013 19:08
ResponderEliminarNoooooooooooooo aqui me gusta camus para shura pobresito y por cierto seguí tu sugerencia
De : genny
Jade&Argen29 de enero de 2013 20:15
EliminarHolaaa!
Ahh, Camus es mi debilidad. Creo que lo he puesto con Shura solo una vez, pero la verdad no estoy segura jeje.
Muchas graciaaas por darle una oportunidad a este fic! =)