sábado, 19 de enero de 2013

Capítulo 25: Todo claro - Tercera parte - Agosto 20.2013

Capítulo 25: Todo claro – Tercera parte – Agosto 20.2013



Hyoga se levantó de inmediato, con el corazón latiéndole muy aprisa. 



-          ¿Qué haces aquí? – preguntó el rubio como si apenas se diera cuenta de la presencia del mayor, e ignorando lo que había dicho hacía apenas un par de minutos.

-          Querías hablar de algo. Llegué pero estabas dormido así que… me acosté a tu lado…

-          Vete por favor.



El fénix esbozó un intento de sonrisa, pero no se leía más que decepción en su rostro.



-          De acuerdo, si es lo que quieres. Pero te voy a pedir que no vuelvas a buscarme.



Ambos sintieron una gran opresión en el pecho, Ikki por decirlo y el rubio por escucharlo. ¿Ese era su final? ¿Ahí terminaban las cosas entre ellos? Y el cisne se arrepintió profundamente. Ya no era algo temporal, ya ni siquiera iban a ser amigos, se irían distanciando hasta que no fueran más que un recuerdo. Un “hubiera”.



-          Espera Ikki… - musitó mientras lo tomaba del brazo – Ahh – tomó aire – No quiero que te vayas… pero… tengo muchas dudas – parecía muy sincero, en realidad parecía estar debatiéndose entre lo que sentía y lo que pensaba que debía hacer – Me gustas mucho Ikki… me has gustado desde siempre, y me encanta estar contigo… pero no sé si sea suficiente.

-          ¿A qué te refieres?

-          Me refiero a que… nunca he tenido una relación estable, no sé qué puedo ofrecerte para que te quedes conmigo. No soy bueno en la cocina, tampoco tengo la paciencia que tiene Aioros, ni soy gracioso como Kanon o Seiya, solo puedo encargarme de tu ordenador cuando éste falle. Y eso no es suficiente…

-          ¿Suficiente para qué?

-          Para que decidieras quedarte conmigo, y para que no te fueras sin avisar.



Ikki sonrió, esta vez su rostro lucía diferente. Se acercó al rubio y lo abrazó, le gustaba la firmeza de su cuerpo y la suavidad de su piel, su aroma, su cabello, le gustaba todo de él.



-          No tienes que ser nada, te quiero por lo que eres, por cómo eres… no tienes que cambiar nada. No tienes que ser como alguien más. Yo tampoco soy muy bueno en la cocina, pero puedo aprender, no tengo la paciencia de Aioros… nadie en el mundo tiene la paciencia de Aioros, y tampoco soy gracioso, pero puedo darte lo que soy, puedo prometer estar contigo, estar para ti siempre que me necesites, ayudarte en lo que pueda, amarte incondicionalmente si es lo que quieres.

-          Pero…

-          Vamos pato… ¿qué podemos perder? Yo sé que jamás te haría daño. Te quiero, y de verdad quiero estar contigo – el cisne se mantuvo en silencio - Pensé que lo que te preocupaba era lo que fueran a pensar los demás de ti por salir con un chico. Ese día en la fiesta, cuando te molestaste porque quise tomar tu mano, o cuando dijiste que no te gustaban los hombres.



Hyoga lo pensó un momento, no estaba seguro de que le gustaran los chicos, no se sentía atraído de forma espontánea hacia ellos, pero había algo en Ikki, una especie de magnetismo, algo que lo obligaba a estar cerca de él.



-          Perdón… Por lo de la fiesta… quería distanciarme de ti porque no sabía si ibas en serio, creo que era mi forma de… mantenerme a salvo. Y no es que me vayan los tíos, pero sí sé que me gustas tú, de eso no tengo duda.

-          ¿Entonces?

-          ¿Entonces qué?

-          ¿Quieres ser mi pareja?



No tuvo que pensarlo realmente, sabía la respuesta, y sentía que sin importar los riesgos, quería enfrentarlos con él, no estaba muy seguro de cómo cambiaría su relación, pero ahora estaban juntos, y eso era lo importante.


***



     -          ¿Qué era? - preguntó Camus una noche. 

     -          ¿El qué?

     -          La fecha, la que es importante. 

     -          Ahh... no era nada. 

     -          Quiero saberlo. 

     -          Fue el día en que hablamos por primera vez, 20 de diciembre. 



Camus se levantó y marcó la fecha en un calendario. Ya no iba a olvidarlo. 

        



***



Las cosas en la mansión no cambiaron realmente, Kanon seguía entrando a hurtadillas al cuarto de Death Mask, y éste seguía culpando a quien se le pusiera enfrente, casi siempre el cisne. Ikki siempre llegaba en el momento exacto para intervenir, no es que el rubio lo necesitara, y tampoco es que D.M. buscara pelearse en serio, pero se les había hecho costumbre. De cualquier forma, a Hyoga le gustaba esa sensación, saber que el fénix estaba cuando se le necesitaba.



-          ¿Estás bien? – preguntó Ikki ayudando al cisne a incorporarse.

-          No tienes que venir a salvarme.

-          No tengo que hacerlo, lo hago porque quiero – Hyoga sonrió antes de besarlo.



La relación entre D.M. y Shiryu fue muy tranquila, la mayoría estaban realmente sorprendidos de lo dócil que era el italiano cuando estaba cerca del dragón, casi nunca estaban en casa, había tantos lugares que conocer, que una vida no les parecía suficiente. Esa fue la relación que más aprendería durante el camino.


Con el tiempo Saga pudo convencer a Shura de que a veces relajarse y obedecer a su instinto era bueno, le enseñó a dejarse llevar un poco, y que no había nada de malo en disfrutar las cosas que hacían. A cambio, el español le mostró la manera de ser un poco más flexible.


Shaka intentó convivir más con el resto de los habitantes de la mansión, su relación con Aioria mejoró notablemente cuando ambos empezaron a ser más directos, era como si de pronto hubieran dejado la carga que llevaban encima. Aun así tenían muchos malentendidos, a veces el león se moría de celos cuando veía al rubio platicar con alguien más, pero bastaba que éste lo abrazara para que comprendiera que quería estar ahí, a su lado y que no había nada que temer. Su amistad con Camus mejoró bastante, al menos el francés ya no le tenía tanto miedo, y ya no era una tortura ir a las clases que tenía en común con él. Su siguiente objetivo era reanudar su amistad con Death Mask. Lo veía muy difícil, pero con ayuda de Shiryu, de Aioria, y Kanon (que por algún motivo siempre terminaba inmiscuyéndose en los asuntos de otros) terminaría lográndolo.


Milo pasaba tanto tiempo en el departamento que Camus compartía con Shaka y Aioros, que no les sorprendió que un día tan solo se apareciera con una maleta ante su puerta. Se quedaba varios días y luego regresaba por más ropa. Cuando quisieron darse cuenta, el escorpión prácticamente vivía con ellos. Seguía adorando cada movimiento del francés y no tardó en idealizarlo nuevamente. Solo que en esta ocasión Camus era muy cuidadoso con las fechas, anotaba todo lo que le parecía importante, y cuando tenía alguna duda respecto a algo se lo preguntaba directamente al escorpión. Fueron los primeros en anunciar su compromiso. 


Kanon finalmente pudo aprobar la materia que tenía pendiente, le preocupaba bastante porque la había dejado dos veces, y llegó a pensar que quizá jamás iba a pasar, incluso se sorprendió con lo fácil que fue terminar su trabajo final estando inspirado, y su inspiración no provenía de otra parte más que de Aioros. Disfrutaba cada segundo que estaba con él y lo extrañaba cada vez que se tenían que separar. Nunca terminó de acostumbrarse a la bondad infinita del arquero, así que siempre se sorprendía por cualquier pequeño detalle que éste tuviera hacia él. Tenían la misma devoción el uno por el otro, sentían el mismo nerviosismo cada vez que estaban juntos.


Cada domingo se reunían en la mansión para desayunar. Siempre había algún tema del cual hablar, y aquella mañana no fue la excepción. Todo comenzó cuando el pequeño pegaso se despidió después de haber comido solo uno de los famosos panqueques que Aldebarán había preparado. A todos les pareció muy extraño porque por lo regular el menor de los Kido arrasaba con la comida. Entonces notaron otra cosa, iba vestido decentemente cuando siempre andaba en pijamas.



-          ¿Creen que tenga una cita? – preguntó Kanon porque ya no aguantó la curiosidad.

-          Es muy temprano para una cita – respondió D.M.

-          El otro día lo vi con una chica en su facultad – dijo Aioria.

-          Es Seiya, siempre está rodeado de chicas – añadió Milo como si fuera lo más obvio del mundo.

-          Pues el otro día estaba entrenando en el gimnasio. Quizá quiere ponerse en forma de nuevo. 



Y todos comenzaron a dar sus teorías acerca de lo que sucedía en la vida amorosa del pegaso, que si salía con un chico, que si le iban las chicas, que si tenía algún tiempo portándose extraño, que si esto, que si aquello.




-          Bueno, ¡Ya basta! – dijo Saori, siempre tendría sentimientos encontrados hacia el castaño, todos lo sabían, no era ningún secreto, así que se sintieron un poco mal al haber estado hablando tanto estando ella presente – Shun, eres su mejor amigo ¿no? – dijo muy seria – Ya dinos, ¿con quién está saliendo? – ahora se notaba la emoción en su voz y es que, ¿a quién no le gustaba un buen cotilleo?



FIN

4 comentarios:

  1. hola argen que te puedo decir me encanto la historia aunque me hubiera gustado un poco mas de acción por parte de la aves jejeje lo se soy una pevertida,y esa escena donde Ikki se queda dormido a un lado de Hyoga me parecio tan tierna haaaaa, perdón por tardar tanto en responder es solo que tuve que volver a leer la historia para retomar la trama, espero con ansias la continuación de Tenerte estare al pendiente

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    1. Holaaaa! Síii, jajajajajaja, me quedé pensando que hubo lemon entre Shaka y Aioria, entre Saga y Shura, y entre Kanon y Aioros. Pero las aves no tuvieron nada más que toqueteos! Jajajajaja, creo que es porque durante el fic ellos no fueron pareja. Pienso que es por eso que no tuvieron ninguna escena así.

      Y síi, ya quiero ponerme al corriente con Tenerte, Esclavo y Rivalidad. Pero he tenido mucho trabajoooo, ya quiero vacaciones >.<' jajajajajajaja.

      Muchísimas gracias por seguir este fic a pesar de las mudanzas y lo tardada que soy. En serio que te lo agradezco bastantísimo! Qué otra pareja te gusta a parte de Hyoga e Ikki?

      Cuídate mucho, que estés mega bien y así =)

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    2. la verdad te comprendo a veces desearía que el día tuviera mas horas para poder terminar todos mis pendientes, acaban de pasar las vacaciones y se me hicieron demasiado cortitas pero ni modo buuaaaaa!!!
      pues que te puedo decir siempre mis aves serán las numero uno (yeah!!!) y en segundo lugar gracias a ti por que realmente no me gustaban mucho pero ahora siii son Camus y Milo esa mezcla de personalidades es única Milo siempre con esa actitud despreocupada y Camus mas reservado, aunque siempre he querido una historia donde Mime se interponga entre Hyoga e Ikki, es mas he tratado de escribirla pero nada de nada tengo la idea pero no se desarrollar la trama no darle la dirección que yo quisiera poreso mejor lo dejo y mejor me dedico a leer jijiji

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    3. Ahhh, está padre lo de Mime, porque Mime es muy bonito, y es musical, eso lo hace un personaje interesante! La has intentado en universo Saint Seiya o en Universo alterno?

      Yo batallo mucho cuando es universo alterno, porque siento que puedo usar a cualquier personaje de cualquier saga, y al final siento que queda extraño. Pero a veces pienso que en universo Saint Seiya limita mucho a las parejas, o quizá tan solo es que no se me ocurren cosas jajajajaja.

      Bueno, mil gracias por pasarte por este blog, cuídate muchísimo y que tengas un día muy muy genial =)

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