Capítulo 25:
Todo claro – Tercera parte – Agosto 20.2013
Hyoga se levantó de inmediato, con el corazón
latiéndole muy aprisa.
-
¿Qué haces aquí? – preguntó el
rubio como si apenas se diera cuenta de la presencia del mayor, e ignorando lo
que había dicho hacía apenas un par de minutos.
-
Querías hablar de algo. Llegué
pero estabas dormido así que… me acosté a tu lado…
-
Vete por favor.
El fénix esbozó un intento de sonrisa, pero no se
leía más que decepción en su rostro.
-
De acuerdo, si es lo que
quieres. Pero te voy a pedir que no vuelvas a buscarme.
Ambos sintieron una gran opresión en el pecho, Ikki por decirlo y el rubio por escucharlo. ¿Ese era su final? ¿Ahí terminaban las cosas entre ellos? Y el cisne se arrepintió
profundamente. Ya no era algo temporal, ya ni siquiera iban a ser amigos, se
irían distanciando hasta que no fueran más que un recuerdo. Un “hubiera”.
-
Espera Ikki… - musitó mientras
lo tomaba del brazo – Ahh – tomó aire – No quiero que te vayas… pero… tengo muchas
dudas – parecía muy sincero, en realidad parecía estar debatiéndose entre lo
que sentía y lo que pensaba que debía hacer – Me gustas mucho Ikki… me has
gustado desde siempre, y me encanta estar contigo… pero no sé si sea
suficiente.
-
¿A qué te refieres?
-
Me refiero a que… nunca he
tenido una relación estable, no sé qué puedo ofrecerte para que te quedes
conmigo. No soy bueno en la cocina, tampoco tengo la paciencia que tiene
Aioros, ni soy gracioso como Kanon o Seiya, solo puedo encargarme de tu
ordenador cuando éste falle. Y eso no es suficiente…
-
¿Suficiente para qué?
-
Para que decidieras quedarte
conmigo, y para que no te fueras sin avisar.
Ikki sonrió, esta vez su rostro lucía diferente.
Se acercó al rubio y lo abrazó, le gustaba la firmeza de su cuerpo y la
suavidad de su piel, su aroma, su cabello, le gustaba todo de él.
-
No tienes que ser nada, te
quiero por lo que eres, por cómo eres… no tienes que cambiar nada. No tienes
que ser como alguien más. Yo tampoco soy muy bueno en la cocina, pero puedo
aprender, no tengo la paciencia de Aioros… nadie en el mundo tiene la paciencia
de Aioros, y tampoco soy gracioso, pero puedo darte lo que soy, puedo prometer
estar contigo, estar para ti siempre que me necesites, ayudarte en lo que
pueda, amarte incondicionalmente si es lo que quieres.
-
Pero…
-
Vamos pato… ¿qué podemos
perder? Yo sé que jamás te haría daño. Te quiero, y de verdad quiero estar
contigo – el cisne se mantuvo en silencio - Pensé que lo que te preocupaba era
lo que fueran a pensar los demás de ti por salir con un chico. Ese día en la
fiesta, cuando te molestaste porque quise tomar tu mano, o cuando dijiste que
no te gustaban los hombres.
Hyoga lo pensó un momento, no estaba seguro de que
le gustaran los chicos, no se sentía atraído de forma espontánea hacia ellos,
pero había algo en Ikki, una especie de magnetismo, algo que lo obligaba a
estar cerca de él.
-
Perdón… Por lo de la fiesta…
quería distanciarme de ti porque no sabía si ibas en serio, creo que era mi
forma de… mantenerme a salvo. Y no es que me vayan los tíos, pero sí sé que me
gustas tú, de eso no tengo duda.
-
¿Entonces?
-
¿Entonces qué?
-
¿Quieres ser mi pareja?
No tuvo que pensarlo realmente, sabía la
respuesta, y sentía que sin importar los riesgos, quería enfrentarlos con él,
no estaba muy seguro de cómo cambiaría su relación, pero ahora estaban juntos,
y eso era lo importante.
***
- ¿Qué era? - preguntó Camus una noche.
- ¿El qué?
- La fecha, la que es importante.
- Ahh... no era nada.
- Quiero saberlo.
- Fue el día en que hablamos por primera vez, 20 de diciembre.
Camus se levantó y marcó la fecha en un calendario. Ya no iba a olvidarlo.
***
Las cosas en la mansión no cambiaron realmente,
Kanon seguía entrando a hurtadillas al cuarto de Death Mask, y éste seguía
culpando a quien se le pusiera enfrente, casi siempre el cisne. Ikki siempre
llegaba en el momento exacto para intervenir, no es que el rubio lo necesitara,
y tampoco es que D.M. buscara pelearse en serio, pero se les había hecho
costumbre. De cualquier forma, a Hyoga le gustaba esa sensación, saber que el
fénix estaba cuando se le necesitaba.
-
¿Estás bien? – preguntó Ikki
ayudando al cisne a incorporarse.
-
No tienes que venir a salvarme.
-
No tengo que hacerlo, lo hago
porque quiero – Hyoga sonrió antes de besarlo.
La relación entre D.M. y Shiryu fue muy tranquila,
la mayoría estaban realmente sorprendidos de lo dócil que era el italiano
cuando estaba cerca del dragón, casi nunca estaban en casa, había tantos
lugares que conocer, que una vida no les parecía suficiente. Esa fue la
relación que más aprendería durante el camino.
Con el tiempo Saga pudo convencer a Shura de que a
veces relajarse y obedecer a su instinto era bueno, le enseñó a dejarse llevar
un poco, y que no había nada de malo en disfrutar las cosas que hacían. A
cambio, el español le mostró la manera de ser un poco más flexible.
Shaka intentó convivir más con el resto de los
habitantes de la mansión, su relación con Aioria mejoró notablemente cuando
ambos empezaron a ser más directos, era como si de pronto hubieran dejado la
carga que llevaban encima. Aun así tenían muchos malentendidos, a veces el león
se moría de celos cuando veía al rubio platicar con alguien más, pero bastaba
que éste lo abrazara para que comprendiera que quería estar ahí, a su lado y
que no había nada que temer. Su amistad con Camus mejoró bastante, al menos el
francés ya no le tenía tanto miedo, y ya no era una tortura ir a las clases que
tenía en común con él. Su siguiente objetivo era reanudar su amistad con Death
Mask. Lo veía muy difícil, pero con ayuda de Shiryu, de Aioria, y Kanon (que
por algún motivo siempre terminaba inmiscuyéndose en los asuntos de otros)
terminaría lográndolo.
Milo pasaba tanto tiempo en el departamento que
Camus compartía con Shaka y Aioros, que no les sorprendió que un día tan solo se
apareciera con una maleta ante su puerta. Se quedaba varios días y luego
regresaba por más ropa. Cuando quisieron darse cuenta, el escorpión prácticamente
vivía con ellos. Seguía adorando cada movimiento del francés y no tardó en
idealizarlo nuevamente. Solo que en esta ocasión Camus era muy cuidadoso con
las fechas, anotaba todo lo que le parecía importante, y cuando tenía alguna
duda respecto a algo se lo preguntaba directamente al escorpión. Fueron los
primeros en anunciar su compromiso.
Kanon finalmente pudo aprobar la materia que tenía
pendiente, le preocupaba bastante porque la había dejado dos veces, y llegó a
pensar que quizá jamás iba a pasar, incluso se sorprendió con lo fácil que fue
terminar su trabajo final estando inspirado, y su inspiración no provenía de
otra parte más que de Aioros. Disfrutaba cada segundo que estaba con él y lo
extrañaba cada vez que se tenían que separar. Nunca terminó de acostumbrarse a
la bondad infinita del arquero, así que siempre se sorprendía por cualquier pequeño
detalle que éste tuviera hacia él. Tenían la misma devoción el uno por el otro,
sentían el mismo nerviosismo cada vez que estaban juntos.
Cada domingo se reunían en la mansión para
desayunar. Siempre había algún tema del cual hablar, y aquella mañana no fue la
excepción. Todo comenzó cuando el pequeño pegaso se despidió después de haber
comido solo uno de los famosos panqueques que Aldebarán había preparado. A todos
les pareció muy extraño porque por lo regular el menor de los Kido arrasaba con
la comida. Entonces notaron otra cosa, iba vestido decentemente cuando siempre
andaba en pijamas.
-
¿Creen que tenga una cita? –
preguntó Kanon porque ya no aguantó la curiosidad.
-
Es muy temprano para una cita –
respondió D.M.
-
El otro día lo vi con una chica
en su facultad – dijo Aioria.
-
Es Seiya, siempre está rodeado
de chicas – añadió Milo como si fuera lo más obvio del mundo.
-
Pues el otro día estaba
entrenando en el gimnasio. Quizá quiere ponerse en forma de nuevo.
Y todos comenzaron a dar sus teorías acerca de lo
que sucedía en la vida amorosa del pegaso, que si salía con un chico, que si le
iban las chicas, que si tenía algún tiempo portándose extraño, que si esto, que
si aquello.
-
Bueno, ¡Ya basta! – dijo Saori,
siempre tendría sentimientos encontrados hacia el castaño, todos lo sabían, no
era ningún secreto, así que se sintieron un poco mal al haber estado hablando
tanto estando ella presente – Shun, eres su mejor amigo ¿no? – dijo muy seria –
Ya dinos, ¿con quién está saliendo? – ahora se notaba la emoción en su voz y es
que, ¿a quién no le gustaba un buen cotilleo?
FIN
hola argen que te puedo decir me encanto la historia aunque me hubiera gustado un poco mas de acción por parte de la aves jejeje lo se soy una pevertida,y esa escena donde Ikki se queda dormido a un lado de Hyoga me parecio tan tierna haaaaa, perdón por tardar tanto en responder es solo que tuve que volver a leer la historia para retomar la trama, espero con ansias la continuación de Tenerte estare al pendiente
ResponderEliminarHolaaaa! Síii, jajajajajaja, me quedé pensando que hubo lemon entre Shaka y Aioria, entre Saga y Shura, y entre Kanon y Aioros. Pero las aves no tuvieron nada más que toqueteos! Jajajajaja, creo que es porque durante el fic ellos no fueron pareja. Pienso que es por eso que no tuvieron ninguna escena así.
EliminarY síi, ya quiero ponerme al corriente con Tenerte, Esclavo y Rivalidad. Pero he tenido mucho trabajoooo, ya quiero vacaciones >.<' jajajajajajaja.
Muchísimas gracias por seguir este fic a pesar de las mudanzas y lo tardada que soy. En serio que te lo agradezco bastantísimo! Qué otra pareja te gusta a parte de Hyoga e Ikki?
Cuídate mucho, que estés mega bien y así =)
la verdad te comprendo a veces desearía que el día tuviera mas horas para poder terminar todos mis pendientes, acaban de pasar las vacaciones y se me hicieron demasiado cortitas pero ni modo buuaaaaa!!!
Eliminarpues que te puedo decir siempre mis aves serán las numero uno (yeah!!!) y en segundo lugar gracias a ti por que realmente no me gustaban mucho pero ahora siii son Camus y Milo esa mezcla de personalidades es única Milo siempre con esa actitud despreocupada y Camus mas reservado, aunque siempre he querido una historia donde Mime se interponga entre Hyoga e Ikki, es mas he tratado de escribirla pero nada de nada tengo la idea pero no se desarrollar la trama no darle la dirección que yo quisiera poreso mejor lo dejo y mejor me dedico a leer jijiji
Ahhh, está padre lo de Mime, porque Mime es muy bonito, y es musical, eso lo hace un personaje interesante! La has intentado en universo Saint Seiya o en Universo alterno?
EliminarYo batallo mucho cuando es universo alterno, porque siento que puedo usar a cualquier personaje de cualquier saga, y al final siento que queda extraño. Pero a veces pienso que en universo Saint Seiya limita mucho a las parejas, o quizá tan solo es que no se me ocurren cosas jajajajaja.
Bueno, mil gracias por pasarte por este blog, cuídate muchísimo y que tengas un día muy muy genial =)